Reflexión del film “El médico Africano” desde el paradigma de la Resiliencia

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Reflexión del film “El médico Africano” desde el paradigma de la Resiliencia

Autora: Prof. María Rosa Tracchia

La película “El Médico Africano” está basada en sucesos de la vida real del Dr. Seloyo Zantoko, un médico huérfano, proveniente de Kinshasa, la capital de la antigua República de Zaire, hoy República Democrática del Congo.

La Historia que narra el film comienza en 1975, cuando Seloyo se gradúa como médico en la Facultad de Medicina de Lille (Francia), mientras que su familia permanecía en Kinshasa.

Con su título en mano, el joven doctor está decidido a no regresar a su país, regido, desde 1971, por la Dictadura del Militar Mobutu Sese Seko, a pesar del tentador ofrecimiento que le hace un familiar suyo, cercano a dicho gobernante, de transformarse en el médico oficial de éste.

Se hace necesario mencionar que, atravesando dicho contexto, la mayor parte de las familias de clase media y alta de Kinshasa, deseaban emigrar a París o Bruselas, con el objetivo de gozar de los beneficios de vida plasmadas en las películas del momento, que mostraban ricas sociedades viviendo en medio de lujos y ostentaciones poco accesibles para la mayor parte de la población del entonces Zaire.

Es por todo lo antedicho que Seloyo tiene muy en claro sus objetivos, a partir de la obtención de su título: permanecer en Francia, abrirse paso como profesional de la medicina, traer a su familia y poder brindar un futuro mejor a sus hijos y, lógica y consecuentemente, obtener la nacionalidad francesa para toda la familia.

Mientras se plantea dichos intereses se topa con el Alcalde de una pequeña localidad del norte de la Campiña Francesa ,Marly-Gomont ­( en la región de Hauts de France, cerca de la frontera con Bélgica ) que también le plantea sus propios intereses: conseguir un médico rural para evitar que los habitantes se desplacen quince kilómetros hasta el consultorio del pueblo vecino y  así ganar las elecciones locales, con el aditamento que a través de este “convenio”, Seloyo conseguiría la tan anhelada nacionalidad francesa. Se concretaría así, un contrato de intereses complementarios…

El Dr. Zantoko acepta el desafío debiéndose enfrentar no sólo al disgusto de su familia (sobre todo su esposa, que por efecto de un desentendimiento comunicacional -intencional o no- creería que se radicarían en la propia capital francesa y no en remoto y pequeño pueblo de la campiña) sino al enfrentamiento de casi todo un pueblo que no habían tenido jamás contacto presencial con una persona de raza negra y para los cuales …” Un médico africano es una deshonra para la medicina Francesa”.…

Se planteará así, un  marco pleno de muestras de temor, desconfianza, desvalorización hacia el otro, con el consecuente maltrato hacia el mismo y de manifestaciones de racismo propias de  la Europa rural de la época, lindando con la xenofobia ya que expone el miedo a lo desconocido, al cambio de status quo y la creencia de la preeminencia de la raza blanca, sin contar con las contiendas políticas por detentar u obtener el poder, las dificultades económicas y hasta la vergüenza de su propio origen.

 En medio del mismo es que el Dr. Seloyo, consciente de la situación de desventaja de la que parte y, considerando un consejo dado por uno de los pobladores de la localidad sobre…” Adquirir un compromiso total “…A pesar de la arrolladora adversidad, llevará a cabo todos los esfuerzos posibles para conseguir su reconocimiento dentro de esta comunidad.

Finalmente, esta misma comunidad se enfrenta con un mensaje muy claro en contra del racismo, al presenciar la obra de teatro – armada por los mismos niños del pueblo (los descendientes de los marginadores y xenófobos mayores) y entre los cuales se encontraban los propios hijos del médico protagonizando a su misma familia – mediante la cual se vivenciará el rechazo que sufrió la familia africana hasta ese momento.

Dicha obra pasó a transformarse así en el medio que hará tomar consciencia a los aldeanos sobre su nefasto proceder.

Por algo, el anciano que aconsejaba al Dr. Zantoko, desliza un comentario significativamente sutil… ” Creo que ya tenemos los resultados de las elecciones…¿No?…

El Dr. Zantoko no sólo obtuvo la nacionalidad francesa para él y su familia, sino que además permaneció cuarenta años dedicándose a la medicina denodadamente en Marly-Gomont, tanto es así que falleció a raíz de un accidente el 30 de agosto del 2009 cuando iba a asistir a un enfermo.

Finalmente, la comunidad le rendiría en su enterramiento en dicha localidad, su merecido homenaje.

Un año antes, en 2008, había recibido la Medalla al Mérito al Servicio en Picardy.

Posteriormente, su esposa e hijos se trasladaron a Bélgica, donde los últimos ejercen la enfermería.

Kamini, su hijo menor es también músico y rapero, y después de conseguir un gran éxito en el 2006 con una canción dedicada al transcurso de su adolescencia en Marly-Gomont entre el aburrimiento del entorno rural y el racismo, decidió llevar la experiencia a la gran pantalla siendo él mismo el mentor de esta producción.

Este largometraje aporta, desde el Paradigma de la Resiliencia, los siguientes pilares:

Instrospección

En todo momento el Dr. Zantoko se pregunta a sí mismo sobre su proyecto de vida tratando de darse respuestas acertadas y honestas respecto al mismo, desde cuando decide no regresar a su país, víctima de una dictadura y rechazar una propuesta de trabajo quizás ventajosa pero deshonesta de acuerdo a su escala de valores y, por lo contrario, opta por permanecer en Francia para ejercer su profesión, traer a su familia pensando en un mejor y más saludable bienestar para ella. Pasando por circunstancias tales como cuando les exhorta a sus hijos sobre lo afortunados que son estando en este país, aún en un pueblo recóndito y en medio de circunstancias “no tan saludables” como él deseara. O cuando reflexiona frente a ellos sobre los logros que obtuvo aún siendo huérfano. También cuando les aconseja a los mismos respecto a la forma de actuar a fin de ser aceptados en esta compleja sociedad, renegando desde sus costumbres (baile,fútbol) como hasta de su propio lenguaje nativo.

Permanentemente, cuando se pregunta como desenvolverse para ser aceptado no sólo como un integrante más de la comunidad sino también como profesional de la medicina frente a esa misma comunidad que lo cree inepto para ejercer su profesión por el hecho de ser de raza negra.

Al considerar nuevas alternativas para sostener a su familia frente a la falta de ingresos. Hasta cuando debe mantener un comportamiento íntegro frente a la liviandad de la conducta de sus familiares.

Capacidad de relacionarse, de iniciativa y crear situaciones nuevas a partir del caos

Intrínsicamente relacionado con lo anterior se exponen los esfuerzos del médico por tratar de relacionarse de manera cordial, afectiva con los miembros de la comunidad.

Y porque no, mencionar aquí la relación médico-paciente a partir de los principios de la bioética, cuando al tratar de relacionarse con los pacientes (la mujer embarazada que en un principio lo rechaza, o ante el fracaso de la visita domiciliaria, cuando es recibido a escopetazos) respeta la autonomía de ellos, ya que a pesar de su interés, no consigue explorar a los pacientes y realizar su trabajo. Por otro lado, no se respeta el sentido de justicia, ya que si bien trata por todos los medios de ayudar a curar los malestares de la población, es tratado en forma injusta y discriminatoria por su origen racial, sin dejarle demostrar sus conocimientos y habilidades al respecto. Sentido aquél que él si respeta cuando se esfuerza por asistir a la misma mujer embarazada, (que lo había rechazado oportunamente) en el momento de su difícil parición.

Por  otra parte, al no conseguir que las personas acudan al consultorio y siguiendo los consejos del anciano, refiriéndose al “compromiso total” que debía sostener para ser aceptado, decide incorporase a otro ámbito, para captar a la  población: el bar, donde , de manera disfrazada, incursionando en la práctica de algunos juegos populares, practica el principio de beneficencia, a través del cual se permite escuchar conversaciones y comentarios sobre malestares comunes y trata de ayudar, dando recetas prácticas y simples llevando a cabo una medicina más empírica que profesional.

Relacionado con lo anterior se manifiesta el principio de no maleficiencia, que nos muestra a un profesional flexible con las decisiones y opiniones de los pacientes, como cuando en una visita domiciliaria, una anciana, le manifiesta su negatividad para ingerir la medicación que le estaba indicando, el doctor acepta pero le solicita que a cambio incorpore caminatas a su vida diaria ( con lo cuál cabría la posibilidad que así lo visite en su consultorio).

Sentido de la vida

No cabe la menor duda, que en todo el desarrollo del film, este dedicado y esforzado profesional, da muestras de su deseo personal de bienestar no sólo para su familia sino también para con toda la comunida , se compromete permanentemente no sólo con sus valores personales sino también con aquellos relacionados con su profesión, a pesar del maltrato y discriminación con el que son considerados él y su familia.

Humor

A pesar de las críticas y desalentadoras situaciones a las que debe, él como médico y su familia en medio de la comunidad en eventos cotidianos en colegio, en el mercado, en la iglesia, no dejan de manifestarse la comicidad en algunas de ellos, por nombrar algunos, cuando es recibido por el alcalde y les muestra su nueva casa, su automóvil; cuando la esposa decide seguirlo ante la duda de su infidelidad, o cuando ella misma pretende aprender a manejar. O la situación que se plantea ante la visita de los hermanos al consultorio, o cuando reciben la ruidosa visita de los familiares en medio de la solemnidad del Acto Conmemorativo del 11 de Noviembre, o cuando esos mismos familiares comienzan a cantar en medio de la monótona misa de Nochebuena. Y aún más, cuando él mismo acuerda con sus hijos la visita al bar, sabiendo que todos lamentarían el anuncio de su despedida, sabiendo que esto afectaría a aquellos que querían que su hija, hábil en el juego de fútbol, se quede para ganar el campeonato local, ante lo cual, todo deciden ir a votar (aún cuando no les importaba hacerlo) al Alcalde actual y garantizar de esta manera, su permanencia en el pueblo.

Sin lugar a dudas, el largometraje expone a una persona que, como huérfano, ha tenido que llevar a cabo un gran esfuerzo para culminar su carrera de médico y con un esfuerzo mayor, lograr su inserción en medio de una sociedad que lo niega como profesional y lo rechaza como persona, una demostración más de que la resiliencia no es innata, sino que se teje a lo largo de la vida….

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